Luego de varias horas reabren a la circulación Ejército Mexicano y el resto de calles de Veracruz


Susana Cruz.


Veracruz, Ver. La Dirección General de Tránsito y Transporte Público del Estado llegó a un acuerdo con conductores de Saeta y retiraron el bloqueo de Ejército Mexicano y otros puntos de Veracruz.
Una vez restablecida la circulación entablaron el diálogo para encontrar una solución.
Fue cerca de las 7 de la noche cuando los habitantes de San Julián que se solidarizaron con la ruta Santa Fe – Centro volvieron a abordar los camiones para regresar a casa. Sin embargo, advirtieron que no permitirán que los camiones blancos de la ruta 92 ingresen al poblado, pues allá los esperarán para detenerlos.
“No vamos a dejar que el blanco entre porque lo vamos a parar. Cuantos carros de los blancos entren allá los vamos a parar. El pueblo es el que manda”.
Y es que un caos vial se registró en la zona conurbada Veracruz-Boca Del Río, debido a que la Dirección de Tránsito y Transporte Público implementó un operativo para detener a la ruta Santa Fe-centro que durante el jueves circuló por otras calles. Es de ir se salieron de su ruta que contempla la carretera federal Veracruz-Xalapa.
Esto generó el malestar de los habitantes de San Julián, que viajaban en dichas unidades, quienes de inmediato respaldaron a los transportistas.
Cuando los elementos de tránsito los hicieron descender para llevarse con grúa a los camiones, los pasajeros quitaron los lazos y cortinas y bloquearon las avenidas en las que se encontraban:
Calzada Ejército Mexicano a la altura de Chedraui Las Américas; a la altura de Conagua en el carril de Sur a Norte; en la calle Graciano Sánchez.
Distribuidor Vial Díaz Mirón; Avenida Salvador Díaz Mirón y el bulevar Miguel Alemán en Boca del Río a la altura de la cabecera.
Los pasajeros recordaron que los camiones de la ruta 92 que pertenecen a Alfonso Enríquez Boussart en una ocasión sin justificación alguna dejaron de trabajar tres días y ellos no tuvieron en que moverse, desde ese entonces solicitan el ingreso de una nueva ruta.
Esta era la primera vez en que los camiones circulaban por dichas calles, por ello los pasajeros se solidarizaron con ellos.
Sin embargo, quienes se molestaron fueron los veracruzanos y boqueños, quienes no pudieron llegar a tiempo a su trabajo, a su hogar a comer o a los puntos donde tenían que trasladarse.
Mujeres y jóvenes estudiantes fueron los principales afectados por esta represalia gubernamental, por lo que fueron ellas quienes decidieron alzar la voz y oponer resistencia para protestar inmediatamente.
Mucha gente no apoyó la causa y por los embotellamientos hubo agresiones verbales en contra de los manifestantes y es que recorridos de 15 minutos se volvieron trayectos de casi dos horas.