Un riesgo para la salud no identificar a tiempo los síntomas de sarampión
Susana Cruz.
Veracruz, Ver.- La reactivación de casos de sarampión en el país mantiene en alerta al sector salud, ante una enfermedad que puede confundirse en sus primeras etapas con un cuadro gripal, pero que evoluciona rápidamente y es altamente contagiosa.
La doctora Rosario Ramos Reyes advirtió que uno de los principales riesgos es no identificar a tiempo los síntomas iniciales ya que desde que una persona se expone al virus pasan entre 10 y 14 días para que aparezcan los primeros signos.
La fase inicial se caracteriza por fiebre elevada que puede alcanzar entre 38 y 40 grados, tos persistente, escurrimiento nasal, ojos rojos y malestar general. A esto se suman dolor de cabeza, dolor de huesos y dolor corporal. Posteriormente, principalmente en menores, surgen pequeñas manchas blancas en el interior de los carrillos, las cuales duran de dos a tres días y desaparecen.
“La clave es no bajar la guardia. Identificar síntomas a tiempo y completar esquemas de vacunación puede marcar la diferencia para evitar complicaciones y cortar cadenas de transmisión”.
La especialista señaló que después se presenta la fase eruptiva, cuando aparecen puntos rojos en la piel que inician en la cara y el cuero cabelludo, para descender hacia el tronco y las extremidades. Esta etapa puede prolongarse de cuatro a siete días.
Recordó que el último brote intenso en México ocurrió entre 1990 y 1991, y aunque desde 2020 se han registrado casos, el actual escenario evidencia la facilidad con la que el virus puede propagarse cuando encuentra población susceptible.
Dijo que la vacunación sigue siendo la principal medida de contención. El esquema regular contempla dosis al año de edad y a los 18 meses, sin embargo, ante riesgo epidemiológico, puede aplicarse una dosis adicional a los seis meses. Además, adolescentes y adultos de 10 a 49 años deben inmunizarse, incluso si fueron vacunados en la infancia, debido a los cambios que ha tenido el esquema a lo largo del tiempo.

