Dejan en Prisión al Periodista Lafita León
Jorge Hernández.
Un juez de control impuso medida cautelar de prisión preventiva oficiosa al periodista Rafael “N” (Lafita León), por lo que deberá permanecer en prisión en el penal Duport Ostión, en Coatzacoalcos.
Durante una audiencia, la Fiscalía General del Estado (FGE) hizo imputación ante un juez de control contra de Rafael “N”, por hechos constitutivos de los delitos de encubrimiento por favorecimiento, delitos contra las instituciones de seguridad pública y el previsto en el artículo 311 del Código Penal.
Y resulta que ese artículo 311 del Código Penal, se refiere al terrorismo, solo que la FGE que mal preside Aurelia Lisbeth Jiménez, intenta confundir a los veracruzanos con la eliminación de la palabra “terrorismo”.
El texto del artículo 311 expone: a quién utilizando explosivos, substancias tóxicas, armas de fuego o por incendio, inundación o por cualquier otro medio realice actos en contra de las personas, las cosas o servicios al público, que produzcan alarma, temor, terror en la población o en un grupo o sector de ella, para perturbar la paz pública o tratar de menoscabar la autoridad del Estado o presionar a ésta para que tome una determinación, se le impondrán de tres a treinta años de prisión.
Además, el comunicador sureño será procesado también por los delitos de encubrimiento por favorecimiento y contra las instituciones de seguridad pública, según informa la FGE, pero lo extraño es que tampoco revelan el número de Proceso Penal.
Será el próximo día 30 de diciembre, a las 07:00 horas, cuando se celebre la continuación de la Audiencia Inicial y se dicte la vinculación a proceso que, seguramente se hará por los tres delitos, incluido el terrorismo, porque se trata de un asunto que ha sido orquestado desde el gobierno estatal.
Nadie conoce en que se sustenta la acusación, salvo Aurelia Lisbeth Jiménez y la fiscal regional de Coatzacoalcos Karla Díaz Hermosilla, quien una semana antes de la detención llegó a Xalapa diciendo que iba a acordar un asunto relevante y eso era la detención del periodista de nombre Rafael “N”, un hecho lamentable y condenable.
