El adiós de Tito Nieves en Veracruz: cuando la salsa se volvió memoria
Jorge A. González
Periodista Freelance
Fotos: @WennMolinaMedia33
Anoche, en el Auditorio Benito Juárez, Veracruz fue testigo de un concierto para la historia. Sobre el escenario se despidió Tito Nieves, un hombre que no solo fue música: fue resistencia, fue valentía y fue testimonio de que incluso desde el dolor más profundo se puede volver a cantar. En una noche cargada de emoción, el salsero puertorriqueño dijo adiós acompañado por invitados especiales: Luis Enrique y el salsero mexicano Jimmy Rodríguez, quienes se sumaron a esta despedida que quedará grabada en la memoria del público veracruzano.
Una vida cantada desde la verdad
Humberto “Tito” Nieves es una de las voces más reconocibles de la salsa contemporánea. Nacido en Puerto Rico y formado musicalmente en Nueva York, emergió en los años ochenta como parte de una generación que sostuvo el género en tiempos de cambio. Influenciado por la salsa dura y por figuras como Héctor Lavoe y Willie Colón, Nieves supo darle a la salsa una interpretación intensa, emocional y profundamente humana. Fue pionero en grabar salsa tanto en español como en inglés, abriendo nuevas rutas para el género en mercados donde parecía no tener cabida.
A lo largo de su carrera firmó éxitos que hoy son clásicos, como El amor más bonito, Sonámbulo, I Like It Like That y Te amo, canciones que lo colocaron como una figura clave de la transición entre la salsa clásica y la salsa romántica, sin perder identidad ni respeto dentro del movimiento salsero.
Las caídas que también hicieron historia
Pero su historia no fue lineal ni cómoda. El propio Tito Nieves ha reconocido públicamente que atravesó una etapa marcada por el alcoholismo, una lucha personal que estuvo a punto de apartarlo de la música y de su familia. En entrevistas, el cantante ha hablado con honestidad sobre esas caídas y sobre el proceso de reconstrucción que vino después, convirtiéndose en un ejemplo de recuperación dentro del medio artístico.
El golpe más duro llegó con la muerte de uno de sus hijos, un hecho que marcó para siempre su vida. De ese dolor nació Fabricando Fantasías, tema que el propio artista ha explicado como una forma de canalizar el duelo y la ausencia. La canción no solo se convirtió en uno de los momentos más emotivos de sus conciertos, sino en una de las piezas más sinceras de la salsa moderna.
Un lugar ganado en la historia de la salsa
Cronistas y especialistas del género coinciden en que a Tito Nieves le corresponde un sitio especial dentro de la salsa: el del intérprete que sostuvo el género desde la emoción real, que cantó desde la experiencia vivida y que supo mantenerse vigente sin traicionar sus raíces. No fue solo un cantante de éxitos; fue un narrador de emociones compartidas.
Por eso, su despedida en Veracruz no fue únicamente el cierre de una gira. Fue el adiós de una voz que convirtió sus batallas en canciones y que, anoche, dejó claro que la salsa también puede ser memoria, gratitud y despedida.
