Inseguridad en carreteras alcanza nuevo punto crítico con la desaparición de choferes


Danytza Flores.


Boca del Río, Ver.- El robo en carreteras del país ha alcanzado un nivel crítico con la privación de la libertad de cuatro operadores al mismo tiempo.
Los hechos ocurrieron apenas la semana pasada, cuando cuatro operadores transportaban combustible en la zona limítrofe entre Veracruz y Oaxaca, reportó Victor Manuel Lanes, secretario general del Sindicato de Trabajadores del Transporte en todas sus formas, Construcción y sus servicios relacionados en la República Mexicana (SITRAC RM).
Las víctimas habrían partido de Monterrey se dirigían a Matías Romero, Oaxaca, desde esa fecha se desconoce su paradero.
Entre los desaparecidos se encuentra un conductor originario de Veracruz, mientras que los restantes provienen de Nuevo León y Tamaulipas.
Las familias de los conductores y las empresas propietarias de las unidades ya interpusieron las denuncias correspondientes.
Lanes advirtió que el robo al autotransporte ha dejado de ser un delito meramente patrimonial para convertirse en un riesgo contra la integridad física de los trabajadores.
Refiere que casi siempre los incidentes ocurren con lujo de violencia hacia los operadores, golpeándolos y reteniéndolos de dos a tres días después de robarles la unidad y la carga. Sin embargo el robo más reciente escaló de nivel.
“Generalmente a los choferes los golpean y los libran en dos o tres días, vuelven a aparecer los operadores, pero habido ocasiones como lo ocurrido en Oaxaca que desaparecieron cuatro compañeros y no han aparecido”.
El entrevistado señala que la inseguridad está presente en todas las carreteras y autopistas del país, pero las de Veracruz, Guerrero y San Luis Potosí figuran actualmente como los puntos más peligrosos para el gremio a nivel nacional.
Ante esta situación, transportistas han diseñado sus propios protocolos de seguridad como circular exclusivamente durante el día y evitar tránsitos nocturnos y evitar hacer paradas en los tramos considerados como focos rojos.
Desafortunadamente no todas las empresas contratantes cuentan con la solvencia económica para reforzar la seguridad de las unidades y la carga y a los transportistas solo les queda ajustarse a los fletes convenidos, pues tampoco les alcanza para tener carros blindados o contratar seguridad privada.
“Si ponemos GPS pero siempre ellos traen una contratecnología que logran desactivar todo”, manifiesta.