Resbalón Político
Jessica Díaz
—- El “invisible” subsecretario de Gobierno
—- Atienden cuitlahuistas observaciones de ORFIS.
Tal vez porque sigue en el festejo del triunfo de su candidato de su natal Tuxpan, pero el subsecretario de Gobierno, José Manuel Pozos Castro, ha brillado por su ausencia en estos últimos días de crisis que ha padecido su jefa Rocío Nahle.
De hecho cuentan que el ex priista que se sumó a la Cuatro T en el sexenio pasado anda muy sobrado desde el Primero de Junio presumiendo que a diferencia de otros de sus compañeros de partido él sí ganó su terruño.
Se ufana porque una vez más, ahora con el apoyo de nuevos aliados, venció a su acérrimo rival Alberto Silva Ramos y en consecuencia hizo ganar a Daniel Cortina. Pero de su trabajo como corresponsable de la gobernabilidad de la entidad hay poco que rescatar hasta ahora, pues más que ayudar parece dejar solo en momentos álgidos al diplomático secretario de Gobierno, Ricardo Ahued.
Y una muestra fue apenas esta semana cuando los taxistas bloquearon los accesos en las principales ciudades del estado en protesta a las tarifas que el propio gobierno estatal impuso.
Pero casualmente Pozos Castro no apareció en el imaginario colectivo y dejó que los dueños de las concesiones doblaran a la Segob y de paso les enseñaran a otros el “caminito” para cuando no estén conformes con anuncios oficiales.
El tuxpeño soltó el tema y dejó que el equipo de Ricardo Ahued enfrentara el problema que solamente vino a comprobar que el “Talón de Aquiles” en este inicipiente sexenio es la gobernabilidad.
Es evidente que Pozos Castro aplica aquella filosofía de dejar hacer y dejar pasar porque aspira a ocupar el espacio de su jefe y por eso lo ven con frecuencia en los casinos de Boca del Río a donde asiste para poner a prueba su suerte.
Al final de cuentas no hay que olvidar que el actual subsecretario de Gobierno no ha dejado de ser el clásico priista ladino que a sus superiores les dice que todo está bien.
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El proceso de revisión de la cuenta pública del ejercicio fiscal 2024 se encuentra en la fase de solventacion de las observaciones detectadas en la auditoría realizada por el Órgano de Fiscalización Superior.
Se trata del último año de la administración Cuitlahuista, razón por la que fueron notificados también por el ORFIS los ex titulares y administradores de las dependencias para atender también posibles inconsistencias en el marco del plazo que marca la ley.
