Internet y extinción de lectores pega a puestos de revistas y periódicos

Danytza Flores.


Veracruz, Ver.- Joel Elizalde es el heredero de una larga tradición familiar que hoy en día trata de preservar, a pesar de las dificultades por el desplazamiento fomentado por la llegada de las nuevas tecnologías.
En la esquina de la calle Mario Molina y la avenida Independencia, en pleno corazón del Centro Histórico de la ciudad de Veracruz, atiende un puesto de periódicos y revistas que ha sobrevivido al paso del tiempo y que afirma tiene al menos 100 años de existencia.
Platica que en otras ciudades del país existe todavía una tradición arraigada de comprar ciertas revistas o publicaciones, pero en el caso de Veracruz ha bajado considerablemente y aunque hay lectores que solicitan alguna revista, muchas veces las casas editoriales ya no las envían a Veracruz porque no es redituable enviar solo una o dos.
Desde su experiencia, señala que se conjugan algunos factores como la falta de interés de los mexicanos por la lectura, pero también la llegada de nuevas tecnologías que desplazaron a las publicaciones en papel y los formatos de consumo.
En los tiempos buenos, que todavía le tocaron vivir en este puesto de revistas del Centro Histórico de la ciudad de Veracruz, recuerda que a la semana vendía al menos cien ejemplares solo de una publicación en formato de revista; hoy, si vende dos, es mucho.
La pandemia de covid-19 que se vivió entre el 2020 y parte del 2023, llegó para cambiar muchos hábitos de consumo, entre ellos el de los periódicos y revistas, pues si algunas personas todavía optaban por las publicaciones en papel, tuvieron la necesidad de seguir consumiendo y aprendieron a hacerlo a través de plataformas digitales.
De esta forma, lo que pensaba que ocurriría en unos años más, lo tiene más a la vista, con el cierre de varios puestos que había antes, actualmente asegura que los que quedan los puede contar con los dedos de la mano.
La forma en la que él ha encontrado que sea más o menos rentable, es agregando algunos productos que no generen competencia para otros negocios o que dañe el giro comercial, como pueden ser dulces o refrescos.
“Uno tiene que buscar que siga siendo rentable, la venta de periódicos y revista ya no deja, yo meto dulces y refrescos para vender otros productos, para que salga, porque si no se gana nada con la venta solo de periódicos y revistas”.
Actualmente, afirma que la venta de periódicos y revistas se hace a pocas personas de edad avanzada, casi siempre, o de manera masiva por temporadas a alumnos de escuelas, que buscan en las publicaciones algunas ilustraciones para recortar y pegar en sus tareas.