No inducen libros de texto al comunismo, hacia Venezuela ni hacia el sexo

Susana Cruz.


Veracruz, Ver. La Secretaría de Educación Pública desmintió
las afirmaciones de que los libros de texto editados bajo la actual administración federal promuevan el comunismo, la ideología venezolana o contenido sexual inapropiado. Marx Arriaga Navarro, director general de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), dijo que las acusaciones fueron diseñadas para desacreditar al gobierno.
El funcionario lamentó la falta de acceso de los maestros en Chihuahua al material educativo, señalando que muchos se basaban en información sesgada transmitida a través de los medios de comunicación y declaraciones gubernamentales. Sin embargo, enfatizó que una vez que los educadores tuvieron la oportunidad de revisar los libros, comprendieron la falsedad de las afirmaciones en su contra.
Arriaga Navarro explicó que cualquier error presente en las primeras ediciones de los libros de texto, como errores ortográficos o de formato, se han corregido diligentemente en ediciones posteriores. Destacó el riguroso proceso editorial que involucró a miles de maestros de todo el país, asegurando que las futuras ediciones estarán libres de tales errores.
En cuanto a la educación sexual, el director de Materiales Educativos recordó que dicha temática ha estado presente en los libros de texto desde la década de 1990. Instó a aquellos que critican los contenidos a revisarlos personalmente, subrayando que no hay ninguna agenda oculta para promover ideologías o agendas políticas.
La visita de Arriaga Navarro a Veracruz también incluyó un taller destinado a maestros de preescolar y primaria, centrado en la implementación efectiva de materiales educativos en el marco de la nueva escuela mexicana. Esta iniciativa busca fortalecer el sistema educativo del país y garantizar que los estudiantes tengan acceso a recursos de calidad que fomenten un aprendizaje integral.
Insistió en que los libros de texto del gobierno federal no están diseñados para promover agendas políticas o ideologías extremas, sino para proporcionar a los estudiantes una educación sólida y equilibrada que refleje la diversidad y realidad de México.