Paracaidistas del Ejército Mexicano, adiestrados para operar en aire y tierra
Danytza Flores.
Veracruz, Ver.- Un salto desde mil 500 pies de altura no es cosa fácil, pero es parte de la rutina de adiestramiento de la Brigada de Fusileros Paracaidistas que pertenece a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Diego Vázquez Sagredo, del 83 Batallón de Infantería con sede en La Boticaria en Boca del Río, narra que después del salto a esa altura el paracaídas que usan se abre en los próximos 4 y 5 segundos de manera automática, en caso de que exista alguna falla siempre portan un equipo extra que sirve para emergencia.
Los altos niveles del equipo que utilizan dan confianza y reducen cualquier riesgo, pero el personal que es seleccionado para ser parte de la Brigada, demuestra el temple, así como la fortaleza física y mental para llegar a suelo de manera segura.
La Brigada de Fusileros Paracaidistas del Ejército Mexicano se encuentra integrados bajo una Ley Orgánica de la Sedena, es un cuerpo especializado en operaciones de aire y tierra, por lo que su labor se encuentra de manera constante en la implementación del Plan DNIII-E, para atender zonas siniestradas por fenómenos naturales.
Diego Vázquez describe dos de los momentos que más han marcado su trayectoria dentro de la Brigada; el primero las inundaciones en Angangueo, Michoacán, en el 2010; el segundo, cuando contribuyó en las labores de búsqueda en el terremoto de la Ciudad de México en el 2017.
En ambas ocasiones, los integrantes de la Brigada de Fusileros tuvieron que hacer uso de los conocimientos adquiridos durante su formación en el Campo Militar 1A con sede en la Ciudad de México.
Dicho adiestramiento, describe el militar, tiene una duración de ocho semanas, en el que se realizan operaciones de salto e instrucciones para el descenso, así como las instrucciones para el trabajo que se realiza en tierra.
En el adiestramiento en aire se pasa por distintas fases, la primera consisten en aprender los protocolos dentro de la aeronave; la segunda se trata de la capacitación para llevar a cabo el salto y descenso en paracaídas, que es donde se enseña a los oficiales a maniobrar con el paracaídas.
La tercera fase consiste en cómo se debe de caer en el suelo, las posiciones del cuerpo y hacía que lado es conveniente hacerlo, según las condiciones del terreno. La otra parte del adiestramiento tiene que ver con las misiones en tierra.
Actualmente, las operaciones de la Brigada de Fusilería se realiza principalmente vía terrestre, pero en terrenos donde es complicado acceder, se utiliza al personal para que acceda vía aérea a través de paracaídas.
El militar detalla que para estas misiones se requiere una coordinación con autoridades de los tres órdenes de gobierno, que permita tener un panorama del terreno al que se va acceder; asimismo, el personal de la Brigada realiza una misión de reconocimiento previa.
Para formar parte de la Brigada, cualquier militar en activo puede postularse siempre y cuando tenga entre 18 y 21 años de edad, para ello requiere estar al tanto de las convocatorias de reclutamiento que se abren entre dos y cuatro veces por año.
Como requisito básico se pide una altura de 1.70 metros para hombres y 1.65 para mujeres, además de cubrir un examen psicológico, físico y médico, que los acredite como aptos para formar parte de la Brigada.
En la actualidad, al menos 25 por ciento de los efectivos son mujeres, quienes colaboran en las mismas funciones del personal que es hombre y recibe la misma capacitación, sin ningún tipo de distinción.

