Denuncian sobrevivientes de cáncer dificultad para adquirir fármacos

Susana Cruz.


Veracruz, Ver. 17 de abril de 2026.-Pacientes en proceso de vigilancia tras cáncer de mama enfrentan dificultades para acceder a medicamentos en instituciones públicas de salud, lo que puede poner en riesgo su recuperación y aumentar la posibilidad de recaídas, advirtió Yamileth Vicente Rodríguez, sobreviviente de esta enfermedad.


EXplicó que, tras concluir etapas como cirugía, quimioterapia y radioterapia, inicia un periodo de vigilancia médica que puede extenderse por al menos cinco años, durante el cual se realizan estudios constantes y se suministran tratamientos farmacológicos para prevenir la reaparición del cáncer.
“Es un seguimiento permanente con análisis de sangre, mastografías y medicamentos que, aunque no son tan agresivos como las quimios, también son fuertes”.


En su caso el periodo inicial de vigilancia fue de cinco años, con consultas periódicas que posteriormente se espacian a cada seis meses y, más adelante, de forma anual. Este seguimiento es vital para detectar oportunamente cualquier indicio de recurrencia, ya que la enfermedad puede reaparecer incluso en otros órganos.


Denunció que durante este proceso enfrentó retrasos constantes en el suministro de medicamentos en el sistema público de salud, lo que la obligó a adquirirlos por cuenta propia para no interrumpir su tratamiento.


“A veces no los tienen en tiempo y forma y tienes que comprarlos para no atrasarte. Luego supuestamente te los reponen, pero no siempre ocurre de inmediato”.


Dijo que algunos de los fármacos tienen costos elevados. Por ejemplo, un tratamiento mensual puede oscilar entre 3 mil y 4 mil pesos, mientras que medicamentos inyectables de aplicación trimestral alcanzan precios de hasta 30 mil pesos, dependiendo de la presentación y el proveedor.


Vicente Rodríguez explicó que cualquier retraso en la toma de estos medicamentos puede afectar el proceso de recuperación.


Relató que fue diagnosticada en 2019 con cáncer de mama en etapa dos, el cual avanzó rápidamente hasta una fase más avanzada durante el proceso, a pesar de no presentar síntomas previos. Señaló que su caso sorprendió incluso a su entorno cercano, debido a que mantenía hábitos saludables, lo que evidencia la complejidad de esta enfermedad y los múltiples factores que pueden influir en su desarrollo.
El tratamiento integral, que incluyó cirugía, terapias oncológicas y el periodo de vigilancia, se extendió por más de cinco años. Actualmente, con 40 años de edad, continúa en seguimiento médico anual.