Maryjose Gamboa: la certeza del carácter

Por Rafael Escobar.

Hoy, Boca del Río inicia una nueva etapa con la llegada de Maryjose Gamboa Torales a la presidencia municipal. Para muchos es la culminación de una larga carrera política; para quienes la conocemos de cerca, es la confirmación de una trayectoria construida con carácter, disciplina y una convicción poco común en la vida pública. No hay improvisación en este relevo: hay certeza.

Conozco a Maryjose desde el trabajo cotidiano, cuando coincidimos en la administración municipal de Boca del Río. Ahí no había micrófonos ni reflectores permanentes, sino decisiones, presión y responsabilidad real. En ese espacio —el menos visible y el más exigente— demostró su capacidad, su tenacidad y, sobre todo, una entereza que no se aprende en campaña ni se finge en tribuna.

A lo largo de la última década, su paso por los congresos local y federal fue coherente con ese perfil. Fue oposición firme cuando hacerlo tenía costos; fue constante cuando otros optaron por el silencio cómodo. Su estilo directo, a veces incómodo, siempre fue expresión de una convicción profunda: no conoce el miedo a los retos ni la tentación de eludirlos. Esa firmeza es la que hoy llega al gobierno municipal.

La presidencia de Boca del Río no es un premio, es una responsabilidad mayor. Exige gestión, resultados y cercanía con la gente. Y justamente ahí es donde existe plena confianza. Maryjose ha demostrado, una y otra vez, que sabe asumir responsabilidades complejas, tomar decisiones difíciles y sostenerlas con integridad. Su historia política no es la de la casualidad, sino la de la constancia.

Boca del Río es un municipio exigente, dinámico y con altos estándares de gobierno. Estoy convencido de que estará a la altura. No porque lo prometa un discurso inaugural, sino porque lo respalda una trayectoria probada. Su carácter, su experiencia y su vocación de servicio ofrecen algo cada vez más escaso en la política: certeza.

Hoy se le da la bienvenida institucional, pero también el reconocimiento personal a una mujer que no se ha doblado ante la adversidad y que ha demostrado, a lo largo de su carrera, que cuando asume un reto, lo enfrenta de frente y lo honra con trabajo.

Enhorabuena