Fuertes lluvias por huracán Erick provocan filtraciones en hospitales, plazas y caos vial en Veracruz
Susana Cruz.
Veracruz, Ver., 19 de junio de 2025 — Las lluvias derivadas del paso del huracán Erick sobre el Pacífico generaron severas afectaciones en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, dejando a su paso filtraciones, encharcamientos y caos vehicular en distintos puntos de la ciudad.
Uno de los casos más alarmantes ocurrió en la Clínica 14 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ubicada sobre la avenida Cuauhtémoc, donde usuarios y personal médico reportaron filtraciones en techos y paredes, situación que, aseguran, se repite cada año con la temporada de lluvias. Aunque hasta el momento no se reportan daños estructurales graves, los escurrimientos han generado molestias entre pacientes, trabajadores y visitantes.
A esta situación se suma lo ocurrido en el Hospital de Alta Especialidad de Veracruz, localizado en la avenida 20 de Noviembre, donde un video difundido en redes sociales muestra cómo el agua se filtra desde el plafón del quinto piso, provocando encharcamientos que obligaron al personal a evacuar parcialmente el área.
La avenida Cuauhtémoc, una de las más transitadas de la ciudad, también fue escenario de afectaciones. En una plaza comercial ubicada en esta zona, la lluvia sorprendió a decenas de personas que se encontraban dentro del inmueble. El fuerte aguacero se filtró por el techo, inundando buena parte de los pasillos. A pesar de que trabajadores intentaron contener el agua con cubetas, el flujo fue imparable.
En el aspecto vial, la carretera federal 140 Veracruz–Xalapa registró severos encharcamientos, particularmente en el tramo que desciende del distribuidor vial de Las Amapolas con dirección a Tejería. Como ya es costumbre, esa zona se inundó por completo, dejando varios vehículos varados y obligando a decenas de automovilistas a tomar rutas alternas ante el riesgo de que sus unidades quedaran inservibles.
Testigos señalan que solo camionetas altas, autobuses y camiones de carga pudieron cruzar el área afectada, mientras que vehículos más pequeños quedaron atrapados. A este problema se suma el mal estado del pavimento en el carril de baja velocidad, donde hay hoyos de hasta 30 centímetros de profundidad y más de un metro de diámetro, lo que hace aún más peligrosa la circulación.
