Empleo y educación, principales desafíos para personas con TEA
Danytza Flores.
Boca del Río, Ver, 02 de abril de 2025.- Además de la educación, las personas con autismo también enfrentan retos para ser integrados en las interacciones sociales, dijo Lery Monserrat Pérez Barradas, fundadora de Autismo Veracruz, en el marco del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo.
“Esta condición en muchas ocasiones nos cierra la puerta en las áreas educativas, pero socialmente tenemos retos, retos de rechazo en restaurantes, cines, en lugares sociales, donde tenemos las miradas, nos han sacado de esos lugares porque los niños, adolescentes y adultos con autismo en algunos casos tienen algún desorden sensorial o alteración lo cual conductualmente se ven impulsivos o agresivos pero no es un trastorno”.
La activista recuerda que el Trastorno del Espectro Autista (TEA) no es un trastorno ni una enfermedad, es una condición con la que se nace, se vive y muere y tiene niveles (1, 2 y 3) que se le da para dar el apoyo que requiere la persona.
En algunos casos está acompañado de alguna comorbilidad de alguna discapacidad intelectual para lo cual se le proporciona un tratamiento más específico para que estas personas tengan una mejor calidad de vida, es decir para lograr una mejor autonomía para su alimentación e higiene personal.
La entrevistada afirma que los desafíos para personas con esta condición son diversos y la inclusión laboral es uno de ellos y es por eso que la asociación a su cargo se ha dado a la tarea de abrir un programa de habilidades sociales para jóvenes y adultos con el fin de tocar puertas con los empresarios y puedan emplear a personas con autismo en áreas que puedan potencializar sus habilidades.
“Recordemos que el TEA tiene una característica especial, ellos tienen intereses y habilidades específicas, las cuales de ahí viene lo que dicen que son muy inteligentes, no es que sean solo que la potencializan y se las perfeccionan”, platica.
La fundadora de Autismo Veracruz, sostiene que en el ámbito educativo el reto también es grande, pues existe un desinterés por capacitarse en la atención a este grupo, provocando que muchos padres retiren a sus hijos de las escuelas y solo acudan a sus terapias.

